La mejor estrategia de inversión a largo plazo

Proceso de Asesoramiento

Definir la mejor estrategia de inversión a largo plazo para dar una solución integral a sus objetivos patrimoniales en términos de Timing, Retorno y Riesgo es la clave, las que se resumen en seis pasos para un proceso exitoso.

  • 1. Análisis de necesidades:

    Sus necesidades y sus objetivos son el centro del asesoramiento integral que le proporcionaremos como equipo gestor de su patrimonio.

    Entender la situación personal de cada inversionista o grupo familiar en forma integral, permite entender y definir las reales necesidades a cubrir y solucionar para una adecuada planificación financiera.

    Respuestas a preguntas como, ¿Tengo algún plan de inversión definido? ¿Cuáles son mis fuentes de creación de patrimonio? ¿Cuáles son mis ahorros y porcentaje de ahorro mensual de mis ingresos? ¿Cuáles son mis pasivos totales?¿Será recomendable apalancarme? ¿Quiero definir una distribución anticipada de mi patrimonio familiar a mis herederos?  ¿He gestionado un análisis tributario acorde a mis planes? ¿Tengo alguna cobertura de pensiones adicional? ¿Tengo el equipo de asesoría legal y financiera adecuado?, parecen cuestionamientos sencillos pero son fundamentales para una adecuada planificación financiera.

  • 2. Situación financiera:

    Se utilizarán los resultados obtenidos del análisis de necesidades para diseñar su estrategia de inversión.

    Entender la real Situación Financiera de cada uno (activos y pasivos e ingresos y gastos), identificar pasivos relevantes como, por ejemplo: el pago de los estudios universitarios a los hijos, un hipotecario para una casa en la playa o campo, tal vez un requisito para satisfacer los planes de vejez de una vida fuera de la ciudad. Segregar los activos no financieros o dedicados, que pueden tener un valor sentimental invaluable para cada uno de nosotros, resguardarlos y separarlos de los activos financieros que sí pueden ser liquidados o invertidos, son definiciones claves para una adecuada planificación financiera.

  • 3. Perfil del inversor:

    Su perfil de riesgo nos permitirá tomar las decisiones de inversión correctas.

    Definir cuál es su Perfil de Riesgo como Inversionista, incorporando variables cualitativas, además de las típicas cuantitativas donde se detecte qué nivel de riesgo se está realmente dispuesto a asumir.

    Identificar su perfil es fundamental para estructurar una estrategia de inversión que diversifique en distintas clases de activos, países, sectores económicos, compañías y monedas; así podremos definir cuáles son los activos financieros apropiados para estructurar un portfolio.

  • 4. Estrategia de inversión:

    Como asesores le presentaremos una propuesta de inversión completa y acorde con su perfil.

    Una adecuada Estrategia de Inversión que considere el perfil de riesgo del inversionista o grupo familiar y que asigne en forma estratégica y diversificada las inversiones en las distintas clases de activos, es la clave para el éxito en términos de retorno esperado sujeto a una volatilidad.

  • 5. Implementación:

    Como asesores le ofreceremos todo el soporte profesional necesario, tanto para implementar la estrategia elegida, como durante la gestión de sus activos.

    La implementación de la Estrategia, es decir, comprar los activos financieros en los mercados a través de las plataformas de negociación, de bancos o corredoras, para optar a las mejores condiciones en términos de costos y timing. Son útiles, pero NO definitivas a la hora de lograr los objetivos. Lo relevante acá es definir la hoja de ruta o Estrategia de Inversión de activos financieros correcta a las necesidades de cada uno.

  • 6. Manejo de Riesgo

    Monitoreo continuo y gestión de riesgo de los portafolios de inversión.

    Al invertir, implícitamente se asumen niveles de retorno y riesgos para las distintas clases de activos, los que deben ser gestionados en base a una adecuada diversificación de los portafolios, implementación de cambios tácticos en la asignación de activos y selección de instrumentos adecuados a los cambios en las condiciones financieras de los mercados que justifiquen con fundamentos sólidos una implementación de cambios en los portafolios de inversión.

    Esto incluye la maximización de los resultados de eventos positivos y la minimización de las consecuencias de eventos adversos en términos de riesgo y retorno.